España y sus cojones

Recuerdo como si fuera ahora los descansos de aquellos partidos de Segunda Regional (fue a lo que llegué) cuando las cosas no nos iban como creíamos que nos debían ir. No se trataba de entrenar más, de trabajar más, de hablar más, de comprometernos más, de mejorar la táctica, de mejorar la forma física, de estudiar más los partidos, de intentar conocer al rival. No, la solución siempre era la misma: hay que echarle más cojones.



En España casi todo se soluciona con cojones. Los catalanes van a ser españoles por nuestros cojones. La Constitución no se reforma por nuestros cojones. Bueno, ahora se reforma un poco pero no mucho, también por nuestros cojones. La monarquía no se cuestiona por nuestros cojones. Las cunetas no se excavan por nuestros cojones. Las mayorías absolutas o relativas hacen lo que les sale de los cojones. Pitamos a quien nos sale de los cojones. Hablamos alto porque nos sale de los cojones. Los políticos roban porque les sale de los cojones. Aparcamos donde nos sale de los cojones. Conducimos a la velocidad que no sale de los cojones. Fumamos donde nos sale de los cojones (ah no eso ya no). Montamos un botellón donde nos salga de los cojones. Comemos lo que no sale de los cojones. Haces horas extra por sus cojones. Si quieres trabajar harás lo que a mi me salga de los cojones. Vas a cobrar lo que me salga de los cojones. Las vacaciones las tendrás cuando me salga de los cojones. Todo el mundo tiene que hablar español o cristiano por cojones. Ponemos la bandera en el balcón que nos sale de los cojones (ah no... eso no.. solo la española por cojones). Defraudamos porque nos sale de los cojones. Dejamos la basura donde nos sale de los cojones. Mi perro caga donde a mi me salga de los cojones. Pongo la música como me sale de los cojones. Mientras vivas en casa harás lo que me salga de los cojones. Tu no te vistes así por mis cojones. Tu no te divorcias por mis cojones.

Y el que tenga cojones que diga lo contrario. Si quieres cambiar el país de los cojones tendrás que echarle cojones. Y si no, haz el favor de no tocar los cojones. 

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